Un par de pequeños cárteles advierten a los ciudadanos de la medida tomada por el consistorio. Muchos se han acercado esta mañana con sus hijos para pasar un buen rato y se han llevado la sorpresa del inicio de las obras que se prolongarán hasta el próximo 2 de marzo.
Después de 25 años a la intemperie y viendo pasar chavales por encima de sus piernas y brazos la figura principal del parque necesita un retoque. A simple vista los toboganes están muy desgastados y las mallas de seguridad en algunos casos están destrozadas. Esta misma mañana un par de operarios municipales ya aplicaban placas de vidrio para rehabilitar algunas de las partes dañadas de la atracción. Pese a lo necesario de la actuación a favor de la seguridad de sus pequeños usuarios, la mayoría de los ciudadanos encuestados consideran un exceso la inversión municipal que asciende a 95 mil euros.
Las reparaciones se llevan a cabo estos días porque el Ayuntamiento de Valencia asegura que con el frío hay menos niños en su instalación y las molestias son menores.